Una mujer no judía confía en Dios.

jueves, 14 de abril de 2016

  Lectura bíblica recomendada: 

Jesús se fue de allí a la región de Tiro y de Sidón. Una mujer de esa región, que era del grupo al que los judíos llamaban cananeos, se acercó a Jesús y le dijo a gritos:

—¡Señor, tú que eres el Mesías, ten compasión de mí y ayúdame! ¡Mi hija tiene un demonio que la hace sufrir mucho!

Jesús no le hizo caso. Pero los discípulos se acercaron a él y le rogaron:

—Atiende a esa mujer, pues viene gritando detrás de nosotros.

Jesús respondió:

—Dios me envió para ayudar sólo a los israelitas, pues ellos son para mí como ovejas perdidas.

Pero la mujer se acercó a Jesús, se arrodilló delante de él y le dijo:

—¡Señor, ayúdame!

Jesús le dijo:

—No está bien quitarles la comida a los hijos para echársela a los perros.

La mujer le respondió:

—¡Señor, eso es cierto! Pero aun los perros comen de las sobras que caen de la mesa de sus dueños.

Entonces Jesús le dijo:

—¡Mujer, tú sí que tienes confianza en Dios! Lo que me has pedido se hará.

Y en ese mismo instante su hija quedó sana.

(Mateo 15:21-28)

La humildad de un Rey.

miércoles, 13 de abril de 2016

  Lectura bíblica recomendada: 

Al llegar el rey David a Bahurim, entonces, salió de allí un hombre de la familia de la casa de Saúl que se llamaba Simei, hijo de Gera. Cuando salió, iba maldiciendo, y tiraba piedras a David y a todos los siervos del rey David, aunque todo el pueblo y todos los hombres valientes estaban a su derecha y a su izquierda.

Así decía Simei mientras maldecía: “¡Fuera, fuera, hombre sanguinario e indigno! El Señor ha hecho volver sobre ti toda la sangre derramada de la casa de Saúl, en cuyo lugar has reinado; el Señor ha entregado el reino en mano de tu hijo Absalón. Aquí estás prendido en tu propia maldad, porque eres hombre sanguinario.”

Entonces Abisai, hijo de Sarvia, dijo al rey: “¿Por qué ha de maldecir este perro muerto a mi señor el rey? Déjeme que vaya ahora y le corte la cabeza.” Pero el rey dijo: “¿Qué tengo yo que ver con ustedes, hijos de Sarvia? Si él maldice, y si el Señor le ha dicho: ‘Maldice a David,’ ¿quién, pues, le dirá: ‘¿Por qué has hecho esto?’”

Entonces David dijo a Abisai y a todos sus siervos: “Mi hijo que salió de mis entrañas busca mi vida; ¿cuánto más entonces este Benjamita? Déjenlo, que siga maldiciendo, porque el Señor se lo ha dicho. Quizá el Señor mire mi aflicción y me devuelva bien por su maldición de hoy.”

Así pues, David y sus hombres siguieron su camino; y Simei iba por el lado del monte paralelo a él, y mientras iba lo maldecía, le tiraba piedras y le arrojaba polvo. Y el rey y todo el pueblo que iba con él llegaron al Jordán fatigados, y allí descansaron.

(2 Samuel 16:5-14)

Justicia, Paz y Gozo son pilares en el reino de Dios.

martes, 23 de febrero de 2016

"porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo." Romanos 14:17.

JUSTICIA, es algo que carece este mundo, donde el más listo toma para sí lo mejor, en el reino de Dios, el que tiene da al que no tiene, y cada uno procura lo mejor para su hermano. En el mundo no hay justicia por causa de la caída del hombre. Pero la Iglesia del Señor debemos ejercer este principio como lumbreras de este mundo.

PAZ, es algo que no hay en el mundo, porque el mundo no ha comprendido el concepto de verdadera paz. Porque las personas viven cargadas en sus problemas y ambiciones, amarguras y tristezas, agobiadas por las enfermedades. En el reino de Dios, la paz viene al corazón por el perdón de pecados, y se hace manifiesta exteriormente hacia nuestros semejantes.

GOZO, es la fortaleza que nos permite experimentar felicidad, aun en medio de la tribulación. El mundo sólo experimenta momentos de felicidad en tanto logran lo que quieren o anhelan, pero una vez no obtienen lo que quieren o que desean, la alegría se borra de su rostro. El gozo viene de Dios y no es circunstancial, es más bien la fortaleza que nos permite vencer en medio de las tribulaciones, porque es en lo más profundo del ser.

El reino de Dios no se aprecia por lo lujoso de los palacios, lo ostentoso de la vestidura de las personas; sino que se basa en valores eternos, invisibles que se hacen manifiestos en las actitudes de las personas que están en él. Valores propios de un reino que no es de este mundo: La paz, el perdón, la misericordia, etc.

Puedes dejar tu comentario para enriquecer este pensamiento y así edificarnos unos a otros. Amén.

Dios te bendiga,

Ningún idólatra heredará el reino de los cielos.

miércoles, 12 de agosto de 2015

No te enojes conmigo, verdad de Dios declarada en la Biblia es esta, y hay que declararla a fin de que sean salvos de la ira venidera todos aquellos que están en el error, porque el Señor lo ha declarado y dejado escrito en Su Palabra.

Juan se postró a los pies del #ángel para adorarle, pero el ángel lo #reprendió y le dijo: No hagas eso, #adora a Dios. (Apoc 19:10).

«Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.» (1 Juan 5:21).

«Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.» (Apoc 21:8).

«¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.» (1 Corintios 6:9-11).

¿Qué hay que hacer entonces? ¡Venir a Jesús!

«Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.» Juan 6:37).

Nota aclaratoria: Es posible que no estés de acuerdo con algunos de mis post por chocar con tu teología, mas quizá deberías revisar si son verdades de Dios respaldadas bíblicamente. Algunos temas son más complejos que los teólogos no logran ponerse de acuerdo, pero hay verdades fundamentales que no admiten discusión. En todo caso, si lo deseas puedes dejar de seguirme, no hay problema.

Dios te bendiga.

Un diálogo que te edificará.

sábado, 20 de junio de 2015

—¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí! —gritó el ciego.
—¿Qué quieres que haga por ti?
—Señor, quiero ver.
—¡Recibe la vista! —le dijo Jesús—. Tu fe te ha sanado.

(Lucas 18:35-43).
De este diálogo seguro podemos aprender muchas cosas:

1 Debemos saber a quién pedir;
2 Hay que dejar atrás la capa vieja: el orgullo;
3 Pedir con fe;
3 Insistir, aunque otros traten de bloquearte;
4 Pedir con humildad, con reverencia;
5 Hay que ser específicos en lo que se pide;
6 Debemos ser agradecidos;
7 Debemos alabar y seguir al Rey.

Muchos, lamentablemente, luego de recibir el milagro no damos ni las gracias, ya no se diga servirle.

"Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre." —Cristo. ( Mateo 7:8).

¿Por qué hay tanto nominalismo en las iglesias?

jueves, 21 de mayo de 2015

Por John Piper.

Si te preguntas, ¿por qué hay tanto nominalismo en las iglesias? Una razón es porque no hemos entendido lo que significa recibir a Cristo:

Aquí tenemos una forma de describir el problema (Estas personas están en peligro, así que examínese):

→ No le reciben como algo valioso y precioso; sino que le reciben como un Perdonador de pecados porque aborrecen no estar libres de culpa, pero no porque aman a Jesús.

→ Le reciben como un Rescatador del infierno, porque no se quieren quemar.

→ Le reciben como un Sanador, porque aman estar libres de enfermedades.

→ Le reciben como Protector, porque aman estar seguros.

→ Le reciben como Dador de prosperidad, porque aman el dinero.

→ Le reciben como "Creador", porque sería mejor tener su propio universo en orden.

→ Le reciben como "el Señor de la historia", porque a causa del orden y del propósito en el universo, la historia es estable.

Ellos no le reciben como algo de Supremo valor personal. Ellos no le reciben como lo más glorioso, lo más hermoso, lo más maravilloso, lo más suficiente que cualquier otra cosa en el universo; y que se encuentra en el Evangelio con mayor claridad.

Ellos no lo valorizan, no lo aprecian, no se deleitan en Él. Ellos lo tratan como una tarjeta que garantiza su entrada al cielo. Firmé la tarjeta, hice la oración, la guardé en mi billetera, ¡está todo bien! Si quieres que te la muestre, aquí está.

¿Amar esto? (la tarjeta), ¿gozarme en esto? ¿disfrutar esto?... Es una tontería, es una tarjeta de membresía; yo solo quiero ir al cielo, nada más.

Me temo que nuestras iglesias están llenas de estas cosas.

Debemos afirmar nuestros pasos hasta el fin.

martes, 12 de mayo de 2015

De niño aprendí a amar a mi pastor y a los hermanos,
En mi juventud experimenté los deleites de la adoración y el amor por Dios, así como la importancia que tiene la evangelización.

En la madurez, he comprendido que hay mucho por aprender; pero lo que Dios nos ha revelado, debe servirnos para amarlo y guardar Su Palabra; esto es, afirmarnos en El Señor hasta el último día.

Porque de Él recibimos todo don, comenzando por nuestra vida, y las cosas que necesitamos para la vida

También debemos amar y respetar a nuestros pastores, porque ellos se sacrifican por los hermanos, no siguiendo hombres, pero sí aprendiendo de aquellos a quienes Dios ha elegido para alimentar y cuidar del rebaño, aquellos que son conforme al corazón de Dios, y se conocen por sus obras y conducta, tanto dentro como fuera de la congregación.

Al final de mi carrera, espero poder decir, he peleado la buena batalla de la fe... Pero para eso, hace falta mucho pero seguimos adelante con la ayuda de Dios.

Porque no nos guardamos del ojo humano, ni trabajamos para hombre alguno, si bien somos contratados por hombres, debemos hacerlo como para Dios. Pero en Dios confiamos. Amén.

Dios te bendiga.

De las tinieblas a la luz, un pueblo especial.

miércoles, 6 de mayo de 2015

«Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.»
1 Pedro 2:9-10.


Comentarios:

→ "Mas vosotros sois linaje escogido,"
Esto es, que somos un Pueblo especial en Cristo Jesús.

→ "real sacerdocio,"
Esto es, que tenemos la posición privilegiada en Cristo Jesús de interceder por otros ante El Padre y ser escuchada nuestra petición.

→ "nación santa,"
Es decir, un pueblo especial apartado para Dios y santificado por su Santo Espíritu.

→ "pueblo adquirido por Dios,"
Porque fuimos comprados por el sacrificio de Cristo en la cruz, a precio de Sangre preciosa.

→ "para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;"
Fuimos llamados por Él para llevar Su Mensaje y anunciar Su Salvación en favor de toda la humanidad. Un cristiano que no comparte lo que Dios ha hecho en su vida, no está cumpliendo con el cometido de Cristo.

→ "vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios;"
Porque no nos eligió Cristo por ser santos, sino que siendo la escoria del mundo nos llamó y nos rescató de nuestras maneras vanas de vivir.

    «Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,
    aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,
    y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.» Efesios 2:14-16

Ya no somos extraños, ahora somos Pueblo de Dios, por cuanto ya no hay diferencia entre judíos y gentiles. Eso es motivo de celebración para nosotros, los que en otro tiempo estuvimos olvidados. Aleluya.

A Dios sea toda la gloria.

Dios te bendiga.

El propósito de vivir.

martes, 24 de marzo de 2015

Probablemente te hayas preguntado alguna vez: ¿Qué hacemos aquí, o para qué vinimos a este mundo?

Pues bien, El Maestro en cierta ocasión preguntado por expertos de La Ley, acerca de esta misión tan importante para el hombre, lo resumió con su característica magistral y sabiduría del Padre de esta manera:

    «Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
    Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
    Este es el primero y grande mandamiento.
    Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
    De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. Mateo 22.36-40

Y el que fuera considerado el más grande sabio que jamás haya existido, lo resumió en estas palabras:

    «El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
    Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.» Eclesiastés 12.13-14

Lo más importante en la vida amigos y hermanos, no es tener bienes materiales (no digo que tenerlos sea en sí el problema, sino hacer de ellos lo más importante en la vida); pero lo más importante, lo verdaderamente importante, es hacer la voluntad de nuestro Padre que está en los cielos. De ahí que, conocer Su Voluntad viene a ser el primer paso en el camino a la dirección correcta, y esa Voluntad queda confirmada en la Magistral respuesta del Señor Jesucristo arriba expresada, dada milenios antes al pueblo de Israel por medio de Moisés.

    «Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» —Cristo. (Lucas 12.15).

Más claro, ni el agua. ¡Y qué bueno que podemos comprender esa importante verdad de la vida!

Sigamos, pues, haciendo lo que hacemos honesta y honradamente sin quitar la mirada del cielo, aguardando la Promesa de Su Venida, la cual está por suceder. Siendo bendición para los nuestros primeramente, y luego para los demás; no olvidando lo más valioso en la vida, que es nuestra salvación, para que llegado el día de nuestro llamamiento podamos decir como aquel gran apóstol:


Foto de hno Yiye Ávila.
    «He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

    Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.» 2 Timoteo 4.7-8

Entonces, seamos agradecidos con nuestro Eterno Gran Dios y Salvador Jesucristo. Amén.

Dios te bendiga.

Amar a Dios por sobre todas las cosas.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Apreciados hermanos y amigos: Paz y bendiciones para ustedes.

El que les escribe es alguien que ha visto la mano de Dios constantemente en su vida, no porque sea mejor que muchos de ustedes; pero conforme los años pasan, he aprendido que la fe es un regalo de Dios y debemos desarrollarla constantemente en nuestro diario vivir.

Es indispensable creerle y amarle sólo a Él por sobre todas las cosas. Él debe ser la prioridad número uno en nosotros, no de palabras, sino, con nuestra manera de vivir si queremos tener comunión con Él y ver Sus Maravillas.

No hablo de una santidad a medias, es decir, ir a la Iglesia a cantar, orar, confesarnos con Él y luego al salir llevar una vida de mentiras y engaños, calumnias y toda clase de maldad; sea de pensamiento, palabra u obra. Todo nuestro ser debe estar consagrado a Aquél que dio Su vida por nosotros.

Sin duda esto chocará con la filosofía de vida de algunos, porque estamos acostumbrados a vivir para nosotros únicamente, para nuestras comodidades, prosperidad y superación, lo cual les mantiene tensos y ansiosos.

El mundo vive y se entretiene en sus propios engaños y ocupaciones. Ansiedad y desesperación es la constante en el hombre alejado de Dios; y cuando digo alejados, no digo que no vayan a la Iglesia, o que no escuchen mensajes y lean una Biblia; sino más bien, me refiero a todo el que vive una vida sin tomar en cuenta Los Mandamientos del Señor. Pero el Señor Jesucristo es el Único que nos puede dar esa paz que jamás encontraremos en el mundo, esa paz interior que no se compra con dinero.

Por eso dijo:

    «El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.» Juan 14.21

Regocíjate en Él y ámalo guardando Sus Mandamientos, y serás feliz.

    «Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.» Juan 10.9

    «Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» Lucas 12.15

Recuerda, a menudo somos probados y en otras tentados, quizá a veces fallamos, pero hay que pedir perdón inmediatamente te das cuenta del error, y pedirlo con todo tu corazón si en verdad lo amas, no fingiendo; porque recuerda que Él pesa aun los espíritus. Y luego a diario, antes de dormir, agradecer y pedir perdón, para así, si llegáremos a despertar en Su Presencia, no llegamos deudas con Él. Amén

Dios te bendiga.

Resultados de una comunión íntima con El Señor.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Una comunión íntima con el Señor nos fortalece, y crea en nosotros una atmósfera, que nos permite ver Su Gloria y Su Poder en favor nuestro y en cada circunstancia de la vida; lo cual, a su vez, nos ayuda a superar con gozo las pruebas y obstáculos, por difíciles que parezcan.

Esto es lo que nos ayuda a seguir avanzando firmes hacia la Patria Celestial. Pero distanciados de Él, vemos como normal, y hasta aceptamos en nosotros todo el sistema del mundo. El Señor nos libre.

    «No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

    Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

    Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.» 1 Juan 2.15-17.

Esta es la razón por la que, quienes perseveran en la oración, la lectura de La Palabra y la comunión con los hermanos, son menos vulnerables a los ataques del enemigo; son más firmes en sus decisiones, y alcanzan la victoria hasta el final de sus días; porque hacen de estos tres elementos, un hábito en sus labores diarias.

Examinemos este pasaje de Las Escrituras:

    «No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.» Romanos 12.2

Afirmemos, pues, nuestros pasos, porque grande premio nos espera si llegamos a la meta; pero ¡ay de los inconstantes!

¡Dios es bueno!

Cuando el afligido clama...

sábado, 17 de enero de 2015

No te ensañes contra tu prójimo, y menos contra un verdadero Hijo de Dios, no sea que al no poder hacerte frente y agotándose su paciencia, traiga su causa ante su Señor, el cual es Dios Fuerte; entonces... ¡Estarás en serios problemas!

He visto injuriosos ensañarse contra personas humildes sólo porque son de otra fe. He visto hacerles guerra psicológica y hasta agredirlos físicamente; pero estas personas al principio fuertes y arrogantes, no han tenido un final feliz; no porque el hermanito haya tomado represalias contra ellos, sino, porque al verse impotentes clamaron a Su Dios, y Él los escuchó haciendo que las circunstancias se revirtieran.

Nuestro Dios es un Dios de amor, y no se agrada de las injusticias de los hombres contra sus semejantes, porque somos hechura Suya (Ef 2.10) creados a imagen y Semejanza del Dios Viviente (Gn 1.26).

Escrito está en Su Palabra:

    «En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.» Sal 18.6

    «Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.» Sal 37.5

    «A ninguna viuda ni huérfano afligiréis. Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor; y mi furor se encenderá, y os mataré a espada, y vuestras mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos.» Ex 22.22-24.

    «Porque tú salvas al pueblo afligido, Mas tus ojos están sobre los altivos para abatirlos.» 2 Sa 22.28

El Señor nos dé un corazón entendido y lleno de misericordia para con nuestros semejantes.

Dios te bendiga.

¿Jesús o Barrabás?

lunes, 8 de diciembre de 2014

«Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo? ...pero todos a una respondieron: ¡Suéltanos a Barrabás y crucifica al otro!» Mt 27:17,21-22


Me pregunto: "Si los hijos de luz prefirieron al ladrón en lugar de al Señor, ¿cuántas más injusticias serán en los que andan en las mismas tinieblas?".

Han pasado dos mil años y aun hoy muchas personas se preguntan: ¿Cómo pudieron elegir al ladrón y malhechor, y pedir que crucificaran a Jesús? Sin embargo, aunque parezca contradictorio, por causa de la dureza de su corazón, la humanidad sigue dejando libre al ladrón y enviando al Cristo de la gloria a la cruz.

El mundo se anega cada día más y más en su pecado, se envanece en sus deseos y razonamientos egoístas, pese a haber recibido hace dos mil años la amorosa visita de un Salvador:

    «Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.» Jn 1.9

Durante ese tiempo, La Iglesia de Cristo ha llevado el Mensaje Salvador a todas las personas sin distinción, por todo el planeta. Pero, aunque la tecnología de hoy permite llegar a multitudes con más facilidad por medio de satélites, internet, radio y televisión, una gran parte de los seres humanos no parece despertar interés por las cosas del reino de Dios.

Si bien cada día aumentan los que se salvan, muchos más son los que se pierden por rechazar y despreciar la oferta gratuita de Cristo.

¡Qué contrariedad!

Cuando el conocimiento ha aumentado tanto en las personas, y hoy es fácil hacer clic en el buscador para encontrar la respuesta a todo, uno se pregunta: ¿cómo personas tan cultas e inteligentes, incluso en biblia, pueden optar vivir según sus razonamientos y distanciarse de los preceptos del Señor? Pero la respuesta la encontramos en La Palabra misma:

    «Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios,...» Ro 1.21-22

La Palabra dice que "la letra mata" (2 Co 3.6) y el conocimiento envanece (1 Co 8.1); no obstante, debemos buscar el conocimiento de Dios, ya que sin Él el Pueblo perece; pues El Señor se agrada del que busca conocimiento de Él.

La vida de piedad exige esfuerzo y sacrificio, es sin duda, el principal motivo por el cual el evangelio se anunció a los pobres (Lucas 7.22); pues la mayoría de ricos están habituados y acomodados a su estilo de vida que les brinda comodidad y placer, y no desean cambiarlo por uno piadoso y de sacrificios.

Es por ello que debemos estar atentos y velad, porque el enemigo de nuestras almas bombardea nuestros sentidos con toda clase de ofertas y distracciones, para que ocupándonos de ellas, divaguemos y busquemos menos del Señor, o quizá debería decir: Que no busquemos del Señor, y así vivamos distraídos y ocupados en las vanidades de este siglo.

    «Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.

    Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.

    Antes bien, como está escrito:
    Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,
    Ni han subido en corazón de hombre,
    Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

    Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.» 1 Co 2.6-10

Barrabás fue liberado injustamente y Cristo condenado injustamente. No hagamos lo mismo, y busquemos la justicia de Dios; no nos acomodemos a las tendencias, preceptos e injusticias de este mundo, llamando a lo bueno malo y a lo malo bueno, y caigamos en la misma trampa mortal de los aquí ejemplificados.

¡Que Dios te bendiga!