La unidad de La Iglesia.

sábado, 19 de marzo de 2011

Una de las mejores frases que he leído es esta:
"PASTOR, TODA NUESTRA IGLESIA ESTÁ EN ORACIÓN POR USTED"

Esto no sólo demuestra el cariño de un creyente hacia su pastor, o el afecto y cariño de un consiervo, o quizá un amigo; sino también, deja ver la unidad de La Iglesia como Cuerpo de Cristo; de la cual, cada creyente ha venido a ser partícipe en este gran proyecto de Dios como piedra viva; esto a pesar de nuestras flaquezas y debilidades, por nuestra humana naturaleza todavía permanente en nosotros.

Estos miembros, también sufren y se duelen cuando un hermano que está dolido, o pasando alguna dificultad. No haciendo leña del árbol caído, sino amando como amó Jesucristo. No reprochando los errores, pues Cristo jamás le reprochó a la mujer adúltera cuando iba a ser apedreada, excepto que no pecara más. Corrigiendo con amor y mansedumbre, no sea que también nosotros seamos tentados.

Todo verdadero hijo de Dios, ha aprendido primeramente a amar (1 Co 13); pues el amor es la esencia misma de Dios, del cual somos ahora linaje adquirido por la Sangre del Cordero (1 Pedro 2:9); y no sólo a amarnos entre hermanos, sino también, amar a todos nuestros semejantes (Marc 12:31) Por lo cual, sabiendo de antemano que cada uno podemos ser tentados, no somos implacables con los errores de los demás (Gál 6:1).

Los cristianos creemos en la Restauración de las personas; pues aún hay esperanza, aún para el más infeliz de los pecadores, no importa el color ni tamaño del pecado (Isaías 1:18)

Esto, a su vez, es contrario a los que como Sambalat (Neh 4), siempre presente hoy en día, se mofan y tratan de desanimar a los que trabajan por la causa de Dios. Lo que no saben, es que con sus burlas y sarcasmos atraen sobre si mismos cada vez más el juicio de Dios. El Señor tenga misericordia de los tales.

La mira del mundo está sobre los cristianos atentos para juzgarlos; pero los creyentes no debemos juzgar, pues nuestro líder nos enseñó en Mateo 6:37: No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

El que tiene el Espíritu de Dios, comprenderá exactamente esta declaración de amor:

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
(1 Co 13:4-8)

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Jesucristo.
(Juan 13:37-38)

Gocémonos en la verdad, y que Dios cumpla sus propósitos en todo. Pues mientras esté en su trono, nada escapará a su control.

Que Dios le bendiga.
http://stanleygomez.blogspot.com

Mis condolencias a la nación Japonesa por la tragedia del Tsunami y Terremoto.

viernes, 11 de marzo de 2011

Mis condolencias a este pueblo trabajador como lo es Japón. Me uno al dolor y angustia por los daños causados por el terremoto grado 8.9 y el Tsunamí este 11 de marzo 2011, donde japón prácticamente fueron arrasado gran parte del país.

A la vez que pedimos a Dios Todopoderoso para que de fortaleza a las familias dolientes y a las autoridades del gobierno y equipos de rescate en estos momentos difíciles.

Ël Señor viene pronto!!!
Estad preparados!!!
http://stanleygomez.blogspot.com


この日本の地震と津波の悲劇によって国民にご愁傷様 エルサルバドル

日本のように働く人たちに、ご愁傷様。私は8.9の地震と津波日本が実質的に多くの国の破壊されたこの2011年3月11日、被害以上の痛みや苦しみに参加します。

私は、これらの困難な時期に遺族や政府関係者や救助チームに強さ、全能の神求めるように。

主はすぐに来ている!
準備してください!








No siempre es bueno pedir opiniones

martes, 22 de febrero de 2011

Los seres humanos, en nuestra capacidad de socializar con los demás, en ocasiones compartimos nuestras metas y proyectos con nuestros amigos; sea para informarles o bien para pedir un consejo u opinión sobre si llevar o no a cabo algún paso importante en nuestra vida.

Pero no siempre hacerlo es positivo y provechoso. Algunas veces es importante tener nuestras propias convicciones, y tomar las decisiones asumiendo la responsabilidad sin culpar a otros por las consecuencias; sobre todo, cuando de buscar a Dios se trata. Les narraré lo que me sucedió en cierta ocasión:



Yo era recién convertido a Cristo, Iglesia Elim había programado una vigilia para jóvenes e iban a estar orando por el bautismo en El Espíritu Santo aquella noche. Había programado mi mente y mi corazón para asistir a esa actividad a como diera lugar. Los autobuses saldrían de mi colonia a las 8:30 pm porque a las 9:00 pm comenzaría el evento.

Llegado el día, como a eso de las 7:30 de la noche, es decir, una hora antes tomé el teléfono y llamé a un amigo; el cual era un hermano en la fe mayor que yo en edad y podría decirse que espiritualmente también lo era. Lo saludé, y le compartí mi plan de asistir a aquella vigilia, de paso aproveché a invitarlo.

Yo esperaba de él un: "¡Gloria a Dios hermano! me gustaría ir con usted". Pero lastimosamente, lo que recibí fue: "Mire, yo la verdad creo que nosotros debemos darle espacio a los jóvenes, porque para eso nosotros tenemos nuestros cultos, creo que es importante apoyarlos, pero hay que darles espacio a ellos también, por eso yo creo que es conveniente que esperemos cuando haya una vigilia para nosotros."

La persona con quien yo conversaba al teléfono, era un hombre que siempre me había motivado a ir a la iglesia. Por tal razón, nunca hubiera esperado esa respuesta. Sin embargo, al analizar sus palabras fríamente, llegué a la conclusión que él tenía razón.

En el momento se me fué el gozo y perdí el entusiasmo. Seguí conversando con él de manera más tranquila hasta el momento que debía salir el autobús con los jóvenes hacia la iglesia. ¡Ya no fuí!


Después de esa experiencia, llegué a la conclusión que esa vigilia era para mí, pues Dios me había puesto ese sentir en mi corazón durante toda la semana; lamentablemente las palabras de uno de mis mentores influyeron tanto, que a última hora me desanimé.

No culpo a mi hermano por lo sucedido, pues hasta hoy él sigue siendo un gran amigo al que aprecio mucho; la verdad veo esto con toda madurez, y considero que, lo que en su momento era para mí una sed y una necesidad, para él no lo era, no en ese momento. Pero de esto pude aprender que yo cometí el error, pues, nunca debí comentarle; simplemente debí asistir y gozarme ya que a mí me había dado esa convicción El Señor, ese deseo. Dios conocía la necesidad de mi alma.


A cada uno Dios da su propia convicción, cada uno vive sus propias experiencias, y conoce sus necesidades. Pero lo importante es seguir creciendo espiritualmente, no estancarnos y no desanimarnos en la vida, sobre todo cuando de buscar a Dios se trata.

Esta experiencia me ayudó a comprender que no siempre debemos pedir opinión a nuestros amigos o hermanos. Tampoco debemos desanimar a otros cuando sienten el deseo de asistir a alguna actividad en la iglesia aunque a nosotros nos parezca que no es tan importante; porque podríamos ser tropiezo a ellos, y a lo mejor hasta robarles la bendición que Dios les tenía preparada para ese día.

Espero que esta breve narración en algo pueda aprovecharle.
Sigámonos gozando en El Señor.

Que El Señor le bendiga.
http://stanleygomez.blogspot.com

Un recordatorio a todo creyente.

viernes, 11 de febrero de 2011

Hola hermanos y hermanas.

Esta vez no les traigo algún mensaje exegético o escatológico.

Más bien recordarles con la ilustración de esta caricatura... Quién es el que nos espera allá afuera.

Es alguien que tiene sus ojos puestos en nosotros, pero no porque nos ama; sino porque desea que salgamos, pero no para darnos un abrazo. Y lo que tiene en sus manos no es un regalo de navidad, sino un hacha; pero no para cortar leña, sino para hacernos picadillo y prepararse una hamburguesa.

Así que, si están pensando salir a dar un paseo por ahí, podría ser que ya no regresaran.

Si ya estamos adentro, es mejor no salir, porque el que anda afuera no duerme y tampoco se cansa porque es espíritu; y podría decirse que tampoco nos ama. Mas bien, nos acecha en cada paso que damos para ver dónde nos pone el hacha.

Pero la buena noticia es, que en Cristo estamos seguros. Él ha dicho en Su Palabra esto: "El Ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen, y los defiende." Salmo 34:7, Salmo 91, entre otros. Más ¡ay del que se sale del redil del pastor porque no sabe lo que hace!, ¡pobre!, mejor hubiera sido para él no haber nacido si no regresa.

Descansad en Cristo Jesús y no penséis jamás en volver atrás.

Saludos!!!
http://stanleygomez.blogspot.com